POTENCIANDO BIM PARA LA CONSTRUCCIÓN SOSTENIBLE: UN CAMBIO DE PARADIGMA EN LAS PRÁCTICAS DE CONSTRUCCIÓN.

En los últimos años, el sector de la construcción ha experimentado una profunda transformación con la integración del Modelado de Información de Edificios (BIM) en sus prácticas. Más allá de su aplicación convencional para el diseño y la gestión de proyectos, el BIM ha surgido como una herramienta fundamental para fomentar la sostenibilidad en el entorno construido. A medida que se intensifica el imperativo global del desarrollo sostenible, comprender la relación simbiótica entre el BIM y las prácticas de construcción sostenible se hace indispensable para las partes interesadas del sector.

 

BIM: más allá del diseño y la construcción

El BIM se aleja de los métodos tradicionales de dibujo en 2D y ofrece una representación digital de las características físicas y funcionales de una instalación. Más allá de sus aspectos visuales, la utilización de BIM fomenta la colaboración y el intercambio de información entre las distintas partes interesadas del proyecto a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio. Desde la conceptualización hasta la demolición (concepto Cradle to Cradle), el BIM permite tomar decisiones en tiempo real, mejorando así la eficiencia y reduciendo los costes.

 

El nexo entre BIM y sostenibilidad

La optimización del uso de los recursos, la reducción del impacto ambiental y la mejora del bienestar de los ocupantes son aspectos fundamentales de la construcción sostenible. Aquí radica la convergencia de los objetivos de BIM y sostenibilidad. Al facilitar la integración y el análisis exhaustivo de datos, BIM permite a las partes interesadas simular y evaluar diversos escenarios de diseño, identificando así oportunidades para la eficiencia de los recursos y la mejora del rendimiento medioambiental.

 

Mejora del diseño y el análisis del rendimiento

La capacidad de BIM para simular métricas de rendimiento medioambiental como el consumo de energía, las emisiones de carbono y el impacto del ciclo de vida de los materiales revoluciona el proceso de diseño. Las iteraciones de diseño pueden evaluarse en función de criterios de sostenibilidad, lo que permite seleccionar soluciones óptimas que minimicen la huella ambiental sin comprometer la funcionalidad ni la estética. En consecuencia, los edificios diseñados con BIM presentan una mayor eficiencia energética, menores costes operativos y un mayor confort para sus ocupantes.En Chile ya existen algunas iniciativas como el CEV ( Calificación Energética de Vivienda) que proporcionan al propietario transparencia y la posibilidad de entender la demanda energética de la vivienda.

Imagen 1. Potenciando BIM para la construcción sostenible: Un cambio de paradigma en las prácticas de construcción.

Procesos de construcción racionalizados

Durante la fase de construcción, BIM agiliza la ejecución del proyecto mediante la coordinación precisa de actividades y recursos. Al generar calendarios de construcción precisos y análisis de detección de colisiones, BIM minimiza el desperdicio de materiales y la repetición de trabajos, mitigando así el impacto medioambiental asociado a las actividades de construcción. Además, BIM facilita la adopción de técnicas de prefabricación y construcción modular, optimizando aún más la utilización de los recursos y los plazos de entrega de los proyectos.

 

Gestión del ciclo de vida y eficiencia operativa

Más allá de la construcción, BIM sigue aportando valor durante la fase operativa del edificio. Al servir como repositorio centralizado de la información del edificio, incluidos los programas de mantenimiento, las especificaciones de los equipos y los datos de rendimiento, BIM permite una gestión proactiva de las instalaciones y la optimización de la eficiencia operativa. Los algoritmos de mantenimiento predictivo basados en datos BIM garantizan una intervención oportuna, prolongando la vida útil de los activos y reduciendo los costes del ciclo de vida.

 

Un futuro sostenible

A medida que las consideraciones de sostenibilidad impregnan todas las facetas de la industria de la construcción, la adopción de BIM surge como un requisito previo para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. Al fomentar la colaboración, mejorar la toma de decisiones y optimizar la utilización de los recursos, el BIM cataliza la transición hacia un entorno construido más sostenible. Sin embargo, para aprovechar todo el potencial del BIM es necesario que las partes interesadas del sector, incluidos los responsables políticos, los profesionales y el mundo académico, realicen esfuerzos concertados para fomentar la innovación, desarrollar normas y promover la difusión de conocimientos.

 

Conclusión

La integración del BIM en las prácticas de construcción sostenible anuncia una nueva era de innovación y eficiencia en el entorno construido. Al aprovechar las capacidades de BIM para mejorar el diseño, la construcción y la gestión del ciclo de vida, las partes interesadas pueden obtener beneficios tangibles en términos de rendimiento medioambiental, viabilidad económica y equidad social. A medida que avanzamos hacia un futuro más sostenible, la adopción de BIM representa no sólo un imperativo estratégico, sino también una obligación moral de salvaguardar nuestro planeta para las generaciones futuras.

 

Mediante la difusión de conocimientos y mejores prácticas, podemos capacitar a las partes interesadas del sector para que adopten el BIM como catalizador del desarrollo sostenible, creando así un entorno construido resistente, eficiente y equitativo para todos. Contáctanos.